Tuesday, January 26, 2016

You're loved beyond measure/Eres amado sin medida!

As we get close to ending the first month of 2016. I notice how fast time is flying by and I ponder on how at any given moment my Lord and Savior Jesus Christ may return or how in an instant life could be all over for you or me.
 
What worries me today is you. You, that knows my Lord and have seen His mighty hand. You that have felt His love and embrace. You that have heard His voice but for whatever reasons somewhere along the way you stopped seeing. You stopped feeling and you stopped hearing.

I tell you now, the Lord is still waiting for you where you left Him. I tell you now, you haven't gone too far off that you can't return. I tell you now, there is nothing that you've done that He can't forgive because he already has. He did it when he shed his precious blood on the cross of Calvary. Your Lord awaits, your first love awaits, with open arms he waits. Ready to comfort, ready to heal, ready to show you, ready to embrace you and ready to speak to you.

 If you're ready to take that step today, then pray this prayer:

Lord Jesus, I know that I have sinned against you. I come to you today with a repentant heart, asking you to forgive my sin. I believe you are the son of God. You came to earth and chose to die for me on the cross of Calvary and you rose again so that I could have eternal life. Starting right now I surrender my life to you. In Jesus name I pray, amen!


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Me he dado cuenta qué tan rápido el tiempo vuela y reflexiono sobre cómo en un momento dado, mi Señor y Salvador Cristo Jesús puede regresar o cómo en un instante la vida podría ser terminada para ti o para mí.
 
Lo que me preocupa hoy eres tú. Tu que conoces a mi Señor y has visto su mano poderosa. Tú que has sentido su amor y abrazo. Tu que has oído su voz, pero por cualquier razón en algún lugar en el camino dejaste de ver. Dejaste de sentir y dejaste de oír.

Te digo ahora, el Señor todavía te está esperando en donde lo dejaste. Te digo ahora, no te has ido demasiado lejos, que no puedas volver. Te digo ahora, no hay nada que tu has hecho que Él no pueda perdonar, porque ya lo ha hecho. Lo hizo cuando derramó su preciosa sangre en la cruz del Calvario. Tu Señor te espera, tu primer amor te espera, con los brazos abiertos te espera. Listo para consolar, listo para sanar, listo para mostrar, listo para abrazar y listo para hablarte.

 Si estás listo/a para dar ese pasó hoy, entonces has esta oración:

Señor Jesús, sé que he pecado contra ti. Vengo delante de ti hoy con un corazón arrepentido, pidiéndote que perdones mi pecado. Creo que tú eres el hijo de Dios. Tú viniste a la tierra y elegiste morir por mí en la cruz del Calvario y resucitaste para que yo pudiera tener vida eterna. A partir de ahora te entrego mi vida. En el nombre de Jesús, Amén!

Tuesday, January 5, 2016

The night I got saved/La noche en que fui salva



I can't remember a time that God has not been in my life. I grew up in a christian home and my mom made sure to teach me the ways of the faith. Though I was pretty much in church every day it wasn't till the age of 13 that I gave my life to Christ.

I remember it like it was yesterday; Wednesday, October 6, 1993 7:30pm NYC.
In those days I was a rebellious adolescent going through puberty, and everything my mom did or said wasn't fair nor did I care to hear it. That night we had church service at 7:00pm and I didn't feel like going. Church had become a boring routine for me.

My mom was ready to leave when I told her that I didn't feel like going to church that night. I could tell by her face that she was angry but to my surprise she didn't lecture me, she simply gave me a stern look and said "The Lord will deal with you!" I laughed and said "okay!"

I didn't really care, I was happier that I didn't get into an argument with her and that I had gotten my way. I went into my room, toke off my shoes, gathered my pajamas, toiletries and walked towards the bathroom when I stopped in the middle of the hallway, in front of this large mirror my mom had. I had noticed this huge zit on my cheek, as I began to squeeze the pimple I heard a loud authoritative voice in the living room call my name "Ana". I felt every hair on my body stand, like someone had poured a bucket of ice water on me. I instantly recognized God's voice calling to me. I swiftly threw everything on top of my bed, put my shoes on and ran out the door. When I got to church I knelt and prayed for the Lord to forgive me and I passed to the altar when the pastor made the altar call.

After the service my mom wasn't even surprised to see me there, it was like she knew what God had done.



No puedo recordar un momento que Dios no ha estado en mi vida. Crecí en un hogar cristiano y mi madre se aseguró de enseñarme el camino de la fe. Aunque estaba prácticamente todos los días en la iglesia, no fue hasta los 13 años que entregue mi vida a Cristo.

Lo recuerdo como si fuese ayer; Miércoles, 6 de Octubre del 1993 7:30pm NYC. En esos días era un adolecente rebelde pasando por la pubertad. Todo lo que mi mama hacia o decía para mí no era justo y no me importaba oírla. Esa noche teníamos servicio a las 7:00pm y no tenía ganas de ir. La iglesia se había convertido en una rutina aburrida para mí. 

Mi mama estaba lista para irse cuando le dije que no tenía ganas de ir esa noche. Notaba en su cara que estaba molesta pero para mi sorpresa no me dio un sermón. Simplemente me miro seriamente y me dijo "El Señor tratara contigo!" Me reí y le dije "okay!"

No me importaba, estaba contenta porque no tuve que discutir con ella y me había salido con las mías. Fui a mi recamara, me quite los zapatos, reuní mis pijamas, los artículos de higiene personal y camine hacia el baño cuando pare en el medio del pasillo, delante de un espejo grande que mi mama tenia colgado ahí. Había notado una espinilla grande en mi cara. Al comenzar a exprimir la espinilla, oí una voz con autoridad que venía de la sala llamar mi nombre "Ana". Sentí cada bello de mi cuerpo pararse, como si alguien me había tirado un balde de agua helada. Instantemente reconocí la voz de Dios, llamando me. Rápidamente tire todo en la cama, me puse los zapatos y salí corriendo. Cuando llegue a la iglesia me arrodille y ore pidiendo perdón a Dios, pase al altar cuando el pastor hiso el llamado.

Después del servicio mi madre no estaba sorprendida de verme ahí. Era como si ella ya supiera lo que Dios había echo.